-Una educacion, unos padres, una novia, un segundo de felicidad. Todo eso que estuvo y ya no está, pero que de algun motivo siguen ahí. Todo aquello que hoy pesa sobre nuestra piel de gallina cada vez que se disfraza de recuerdo y se tiñe de color basta.
Aun asi, o quizas por eso mismo, yo cada vez creo menos en las despedidas, los hasta luego, los nuncá mas. Y cuanto más doloroso e intensos, mejor. Por que nos empapan de algunas gotas de lucidez...
